jueves, 9 de mayo de 2013

Alerta

En la inmensa noche
me despierto.
Escucho el clamor
de tu llamada.
Retumba tu voz
en mi pecho
y me pongo en pie
a tientas
con fe
forzando la mirada.
Avanzo entre brumas
casi a ciegas
pisando con fuerza
y esperanza.
No te veo
pero se
que me acompañas.
Viajas conmigo
indicándome el Camino
como un eco
en mis oídos
que me anuncia
la mañana.
Como una mano amiga
que en mi hombro
descansa
apoyada
infundiendo confianza.
Como una charla
amena
que nunca se acaba
y reconforta el alma.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.